La enfermedad de Alzheimer de inicio temprano se manifiesta entre los 40 y los 50 años. Los síntomas incluyen pérdida de memoria, dificultad para completar tareas familiares y cambios de personalidad.

La enfermedad de Alzheimer es un tipo de demencia que afecta a casi 6 millones de personas en Estados Unidos y a más de 50 millones en todo el mundo.

Aunque usualmente afecta a adultos de 65 años en adelante, aproximadamente el 5% de quienes tienen el diagnóstico de enfermedad de Alzheimer presenta un inicio temprano, a veces llamado “inicio más joven”. Esto significa que los síntomas aparecen por primera vez entre los 40 y los 50 años de edad.

Algunas veces, el diagnóstico de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano puede retrasarse porque las personas no buscan atención médica, frecuentemente minimizan los síntomas y se los atribuyen a otros factores, como el estrés.

Además, otras condiciones que afectan con mayor frecuencia a este grupo de edad (como la esclerosis múltiple) deben descartarse antes de que se diagnostique la enfermedad de Alzheimer en la mediana edad.

Este artículo revisa los síntomas, los factores de riesgo, el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano.

Los siguientes pueden ser síntomas de la enfermedad de Alzheimer a cualquier edad, e ir más allá del deterioro cognitivo natural de la edad:

Pérdida de memoria

Podrías comenzar a parecer más olvidadizo de lo habitual y a olvidar fechas o eventos importantes.

Si las preguntas se vuelven repetitivas y requieres recordatorios frecuentes, la recomendación es que te hagas una revisión médica.

Dificultad para planificar y resolver problemas

La enfermedad de Alzheimer puede volverse más evidente si se vuelve cada vez más difícil desarrollar y seguir un plan de acción.

Trabajar con números también puede resultar más complicado con el tiempo. Quizás puedas comenzar a tener dificultades para mantener las cuentas financieras mensuales o para hacer el balance en una chequera.

Dificultad para completar tareas familiares

Algunas personas pueden tener problemas de concentración. Las tareas rutinarias del día a día que requieren pensamiento crítico pueden tomar más tiempo a medida que la enfermedad progresa.

La habilidad para manejar un coche de manera segura también puede resultar complicada. Perderse mientras manejas una ruta comúnmente transitada puede ser un síntoma de la enfermedad de Alzheimer.

Dificultad para determinar tiempo o lugar

Perder la noción de las fechas y calcular mal el paso del tiempo son dos síntomas comunes del Alzheimer. Planificar eventos futuros también puede volverse más difícil, ya que seguir los detalles resulta un reto.

A medida que los síntomas progresan, podrías tener más dificultad para entender dónde estás, cómo llegaste allí o por qué estás en ese lugar.

Pérdida de visión

Los problemas de visión también pueden ser síntomas del Alzheimer si se acompañan de otros signos.

Los problemas para calcular la distancia y para determinar el contraste y los colores son dos problemas comunes.

Dificultad para encontrar las palabras correctas

Iniciar o seguir conversaciones puede resultar difícil para una persona con Alzheimer. Es posible que tengas que pausar lo que dices cuando olvidas cómo terminar una idea o no encuentras la palabra adecuada.

Porque la memoria está afectada en el Alzheimer, las conversaciones repetitivas pueden empezar a ocurrir con mayor frecuencia. También puede resultar difícil encontrar las palabras adecuadas para describir objetos específicos.

Colocar objetos en lugares incorrectos frecuentemente

Perder objetos o colocarlos en lugares inusuales también puede ser un síntoma temprano de Alzheimer. Recordar tus pasos o lo que hiciste cuando intentas encontrar un objeto perdido también puede resultar retador.

Desconfiar de otras personas también es un síntoma de la enfermedad de Alzheimer y podría llevarte a pensar que te están robando o escondiendo cosas a propósito.

Dificultad para tomar decisiones

Las decisiones financieras pueden evidenciar problemas de juicio. Un ejemplo de esto es donar grandes cantidades de dinero sin aparente motivo. La pérdida financiera es una posibilidad en estos casos si los seres queridos de confianza no intervienen.

La higiene física también se vuelve complicada con el Alzheimer, pues hay dificultad para identificar cuándo debe darse un baño o cambiar la ropa.

Retirarse del trabajo y eventos sociales

A medida que aparecen los síntomas de Alzheimer, algunas personas se vuelven cada vez más retraídas y podrían aislarse de eventos sociales, proyectos de trabajo u hobbies que anteriormente eran importantes. Evitar estas situaciones puede aumentar a medida que los síntomas empeoran.

Tener cambios de personalidad y estado de ánimo

En el Alzheimer pueden ocurrir cambios extremos en el estado de ánimo y la personalidad. Un cambio notable en los estados de ánimo puede incluir:

Por ejemplo, podría haber irritación exagerada cada vez que cambia una rutina habitual o ocurre algo nuevo.

Aunque la enfermedad de Alzheimer no es una parte esperada del envejecimiento, tienes mayor probabilidad de desarrollarla con la edad. Más del 32% de las personas mayores de 85 años padecen enfermedad de Alzheimer.

También tienes una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer si un padre, un hermano o un hijo la tiene. Si más de un miembro de la familia tiene enfermedad de Alzheimer, tu probabilidad aumenta.

Un estudio de 2016 mostró que las personas afrodescendientes, nativas americanas y nativas de Alaska tienen una mayor probabilidad de desarrollar la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano que las personas blancas.

Prevalencia de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano

La enfermedad de Alzheimer de inicio temprano afecta a entre 220.000 y 640.000 personas en Estados Unidos, según estimaciones de 2006.

La causa exacta de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano no se ha determinado por completo. Muchos investigadores creen que esta enfermedad se desarrolla como resultado de múltiples factores en lugar de una causa específica.

Los investigadores han descubierto genes que pueden facilitar directamente el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer o contribuir a su aparición. Estos “genes deterministas” son:

  • proteína precursora amiloide (APP) en el cromosoma 21
  • presenilina-1 (PS1) en el cromosoma 14
  • presenilina-2 (PS2) en el cromosoma 1

Estos genes pueden transmitirse de una generación a la siguiente dentro de una familia. Portar estos genes puede hacer que los adultos menores de 65 años desarrollen síntomas antes de lo esperado.

Las mutaciones en estos genes representan solo entre el 5% y el 10% de todos los casos de Alzheimer, pero constituyen factores de riesgo en la mayoría de los casos de enfermedad de Alzheimer de inicio temprano.

La apolipoproteína E (APOE-e4) es otro gen asociado con la enfermedad de Alzheimer. Es más común en personas que desarrollan la enfermedad de Alzheimer a partir de los 65 años.

La enfermedad de Alzheimer de inicio temprano no se puede prevenir, pero puedes reducir tu riesgo, aunque estas medidas no siempre la previenen por completo.

Los cambios de estilo de vida que ayudan a reducir la probabilidad incluyen:

  • mantenerse físicamente activo por más tiempo
  • seguir una dieta saludable para el corazón
  • continuar aprendiendo cosas nuevas de por vida
  • practicar ejercicios cognitivos
  • mantenerse social y mentalmente activo
  • evitar o tratar lesiones cerebrales traumáticas

Habla con un médico si tú o un ser querido tiene dificultades para realizar tareas del día a día o si notas una pérdida de memoria inusual. Tu doctor puede examinarte y referirte a un médico especializado en la enfermedad de Alzheimer.

Especialmente en el caso de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano, es posible que los síntomas se atribuyan a otras causas, como el estrés o la falta de sueño. Aunque esto es posible, es importante que un especialista realice los exámenes pertinentes.

No existe una sola prueba para diagnosticar la enfermedad de Alzheimer. Un médico puede emplear diversas herramientas para llegar a un diagnóstico. Estas incluyen:

La investigación reciente se ha enfocado en el análisis de sangre que puede identificar proteínas asociadas con la enfermedad de Alzheimer. Aunque estos muestran promesa, se necesita más investigación.

No hay cura para la enfermedad de Alzheimer en este momento. Detectar la enfermedad a tiempo puede ayudar a definir las opciones de tratamiento y a manejar los síntomas.

Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer a veces pueden tratarse con medicamentos destinados a mejorar la pérdida de memoria o disminuir las dificultades para dormir. Estos medicamentos incluyen:

La investigación sobre posibles tratamientos alternativos aún se está realizando.

Algunas actividades y hábitos que pueden ayudar tanto a la persona con enfermedad de Alzheimer como a su cuidador a manejar los síntomas y los problemas de comportamiento incluyen:

  • mantener un ambiente familiar y conocido alrededor de la persona (no hacer cambios drásticos)
  • mantener la exposición a la luz solar todos los días
  • seguir una dieta nutritiva
  • reducir o eliminar el consumo de alcohol
  • practicar técnicas de relajación para reducir el estrés
  • realizar ejercicios aeróbicos y mantenerse activo

Ya que la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano puede afectar a personas de 40 a 50 años, los síntomas a veces pueden ser más disruptivos para el trabajo, la vida social y la vida familiar. Manejar los síntomas de la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano suele centrarse en el apoyo más adecuado para la edad.

El apoyo específico puede incluir:

  • terapia ocupacional
  • terapia del habla
  • terapia de visión

Recibir un diagnóstico de enfermedad de Alzheimer de inicio temprano puede resultar preocupante. Sin embargo, te da tiempo para armar un plan y tener tranquilidad para el futuro cuando aparezcan o se intensifiquen los síntomas.

Trata de elaborar un plan junto con tu familia, tus amigos y tu equipo médico. También puede ser beneficioso reunirse con un planificador financiero y un abogado para discutir un poder legal para tu cuidado.

Aquí hay algunas cosas clave a considerar:

  • Educación: Puede ser útil aprender más sobre la enfermedad de Alzheimer y cómo evoluciona. Habla con tu médico y aprende cómo podría verse tu plan de cuidado en el futuro.
  • Seguro de salud: Averigua qué medicamentos y tratamientos están cubiertos por tu plan.
  • Costos futuros de cuidado: ¿Cuáles serán tus gastos médicos y de cuidado? Esto puede incluir cuidado profesional en casa o equipo de seguridad para el hogar.
  • Seguro de discapacidad: ¿Qué está cubierto por tu empleador? ¿Qué documentación se necesita?
  • Pérdida de ingresos: ¿Podrás seguir trabajando? Si es así, ¿por cuánto tiempo? ¿Alguien en tu familia necesitará dejar de trabajar para convertirse en cuidador?
  • Poder notarial: ¿Quién tendrá la autoridad para tomar decisiones de salud, financieras y legales por ti cuando ya no puedas?
  • Apoyo: Trata de encontrar un grupo de apoyo específicamente para personas con enfermedad de Alzheimer de inicio temprano y sus cuidadores. Sus situaciones de vida probablemente sean similares a las tuyas.

Es importante tener un plan detallado y realista para tu cuidado futuro. Esto te permitirá tener más confianza mientras atraviesas las etapas de la enfermedad de Alzheimer.

Los síntomas de la enfermedad de Alzheimer pueden empeorar con el tiempo. Para muchas personas, transcurrirán entre 2 y 4 años desde el inicio de los síntomas hasta que su médico emita un diagnóstico oficial. Esto se considera la primera etapa.

Después de recibir un diagnóstico, tú o un ser querido puede comenzar a mostrar signos de la segunda etapa y de etapas posteriores de la enfermedad. Este período de deterioro cognitivo leve puede durar entre 2 y 10 años.

Durante la etapa final de Alzheimer, las personas pierden la independencia. Esta es la forma más grave de la enfermedad. Una persona podría ser incapaz de recordar los nombres de seres queridos y necesitar ayuda con tareas como el manejo financiero, el cuidado personal y la movilización.

Opciones de apoyo para la enfermedad de Alzheimer de inicio temprano

Si tú o un ser querido tiene la enfermedad de Alzheimer, hay muchos recursos disponibles que pueden proporcionarte más información o conectarte con servicios de apoyo presenciales.

El Instituto Nacional sobre el Envejecimiento ofrece una extensa base de datos bibliográfica y cuenta con información sobre la investigación más reciente.

La Asociación de Alzheimer también proporciona información valiosa en español para cuidadores sobre qué esperar en cada etapa de la enfermedad.